Antecedentes

La Ley de Alianzas Productivas de Inversión para el Estado de Hidalgo, se presenta como una valiosa oportunidad para concebir e impulsar proyectos integrales, que no se limiten a la generación o mejora de infraestructura, puesto que las propuestas contenidas parten de la convicción de que no basta el abatimiento del rezago en infraestructura física, para generar condiciones sustentables de competitividad, desarrollo social y crecimiento económico, sino que el Estado, con la concurrencia de la iniciativa privada, debe al mismo tiempo desplegar políticas, instrumentar programas y desarrollar proyectos en otros ramos, como la elevación de la calidad educativa, el acrecentamiento de la oferta cultural, el desarrollo de talentos, el fomento de la innovación y el emprendurismo, la mejora de la seguridad, la confiabilidad de las transacciones, el aprovechamiento de los avances científicos y tecnológicos, el fortalecimiento de la solidaridad y las redes de cooperación y apoyo recíproco, y la protección integral de las personas, de sus bienes, de sus actividades productivas y de sus áreas de asentamiento.

Objetivos

La expedición de la Ley de Alianzas Productivas de Inversión, el Estado de Hidalgo se convierte en un referente nacional en materia de mejores prácticas en el fomento para la inversión privada, puesto que:

  • Se acelerará la atracción de nuevas inversiones privadas a proyectos del interés y beneficio de los hidalguenses;
  • El Estado podrá cubrir las necesidades de la población sin descuidar otras prioridades ni recurrir al endeudamiento,
  • Se fomenta la actividad económica generándose con ello más y mejores empleos.
  • Alianzas Productivas

    Los proyectos que se formulen y los contratos de largo plazo que se suscriban, con base en este ordenamiento, para la conformación de Alianzas Productivas de Inversión, estarán dotados de los elementos que favorezcan la instrumentación, la estructuración y el aseguramiento de las inversiones y de las operaciones financieras vinculados a ellos.